
CONFESIONES DE UNA RUBIA SEXY: CÓMO VIAJAR CONMIGO
- LLEVE BOLSITAS
Que no lo engañen mi glamoroso cabello rubio y mis ojos claros: para mí viajar es vomitar. Trátese de una escapada a Mar del Plata o un vuelo Buenos Aires-Milán, deberá usted hacerse de no menos de una docena de bolsas, con cierre fácil que a usted no le ofusque cerrar, ya que yo no atinaré ni a eso. Las compañías áereas siguen recortando insumos, entonces, si no quiere perder ese divino cardigan, no escatime. Prevea que vomitaré cuando el avión despegue, ascienda, descienda, aterrice, permanezca a velocidad crucero o atraviese turbulencias. El resto del tiempo seguro andaré bárbaro.
- LLEVE POCO EQUIPAJE
En todo viaje el espacio es limitado. Yo llevo once valijas, pero en mi caso es por un trauma de la niñez no resuelto que me hace temer la carencia y las viscisitudes cuando estoy lejos del hogar. Sea comprensivo: lo mío es jodido. Además, ¿para qué quiere tanta cosa?
- SEA PACIENTE
Suelo demorarme en menesteres varios, tales como retocarme el esmalte de uñas o probarme diez jeans antes de ponerme un vestido. Recuerde que esos detalles tienen mucho sentido para mi. Sepa esperar.
- APÚRESE
¡Póngase las pilas! Para afeitarse tanto se hubiera levantado antes. No me gusta esperar y no tengo todo el día.
- SEA SILENCIOSO
Si va a poner música, use auriculares. Seguramente su música no es la mía. Y si va a decir algo, por favor que valga la pena. Recuerde que cada sonido que emita me sacará de mis propios pensamientos -incluso sobre usted-, que siempre son divertidos.
- ADÁPTESE
Sepa que soy feminista y es prudente que no se meta con eso. Básicamente, hago lo que quiero y me lo banco. En cuanto a pagar vuelo, estadía y cenas, cuento con que caballerosamente usted lo asuma. Yo soy flexible en esos aspectos y espero lo mismo de usted.
- NO HABLE DE DINERO: SEA GENEROSO
No me interesa el dinero, por lo tanto no suelo llevarlo encima. Cuando pasemos por el freeshop seguramente me tentaré con algunos perfumes o esos maravillosos sueros franceses para la piel. Por favor, no arruine mi disfrute. Abone con una sonrisa. Verlo amarrete me bajará la libido al piso.
- SI RENTA UN APPART, SEA UN REGIO AMO DE CASA.
Si decidiera invitarme a un appart rentado, esmérese y cocine bien. Yo no cocino ni consumo delivery, y soy una comensal exigente. Por otra parte, sea limpio. La única suciedad que aguanto es la que hago yo misma. Y si la tira, me hace un favor.
- DÉJEME DORMIR
Mi equilibrio emocional depende de cuánto duermo, y le aseguro que usted no querrá verme alterada al otro día. Pero no se asuste, me basta con un descanso de doce horas.
Sea inteligente y haga silencio, tengo el sueño liviano.
- MANTENGA SU SONRISA
Pase lo que pase mantenga su buen humor, yo vine a pasarla bien. Y si me llega a ver ofuscada, espero me contenga: estoy lejos de mi casa y de mi psiquiatra, gracias a usted.
