
¿POR QUÉ NO ME LOS COMÍ?
Por Liz Marino
Otra vez se quedaron dormidos, no te puedo creer… ahora va a decir que está quemada, que la noche no le alcanza, que tendría que dormir seis meses. Yo para tirarle onda le digo “tranqui má, llegamos tarde, no muere nadie”, y ahí me mira mal “si no te apuras vas a morir vos…” Pará loca!, no le hables así a tu hijo -pienso, pero no lo digo.
Entonces sale del cuarto la boba de Pili con la planchita en la mano y la embarra “ustedes son los que se durmieron, asi que ¡olvidate!, yo con este pelo no voy”… “¿Y con la cara qué vas a hacer?” – le digo y obvio me manda a la mierda, infumable la pendeja.
Ahora cae Nico que ya está listo, peinadito, equipo de rugby, botines, pelota, el boludo duerme vestido, y gruñe “¿a quién le importa tu pelo?, hay que salir ya, tengo partido, por qué siempre me hacen esto la puta madre”, y el forro patea la pelota en el pasillo y justo le pega en los rulitos a Martina que asoma, tan chiquita, y arranca a llorar y se pudre todo mal.
Y en cuanto Martina llora viene mamá ya demasiado histérica, la besa rápido: –vení mi amor, Martu, vestite mi amor, y Martina –no puedo mamá, no está mi otra media, hay una sola-, y mamá -buscá otras Martu, -pero son todas distintas, mami, -ponete unas viejas de Nico, -no quiero, tienen olor feo, -entonces vas sin medias, Martu, -pero la seño dijo que no se puede ir sin medias. Y ahí mamá la mira, fiera, amenazante …
–“Vas a ver que podés”…
¡Ah bueh! ¿Mafiosa con tu hijita de 4 años? Qué mal que estás, amiga…
La cocina es un quilombo, la leche, el casancrem, el pan lactal, el nesquick, los vasos usados más los papeles y la laptop de mamá llena de migas, acá come el que puede, y encima la forra de Pili que se hace la fina: “¿Siempre todos a mil, loco? ¿por qué no puede ser como en la casa de Cami que a la mañana es re tranqui? Y ahí estalla mamá, “¿Sabes por qué es re tranqui allá, pendeja? Porque ellos tienen dos mucamas y la madre no labura, está todo hecho, es un spa esa casa, yo quiero veranear allá”, dice, y le sale como una espuma de la boca, o me pareció a mi… Y encima el pesado de Nico tira “Má ¿cuándo voy a llevar vianda? Ayer un asco los canelones de comedor, vos me prometiste” … y mamá: “¿Yo te prometí? Se fue Nilda, sabés? Así que jamáaaas habrá vianda, JAMÁS, mentalizate criaturita”. Qué asco loco, la sigue Nico…
Y entonces entra papá con la llave del auto, medio matado pero igual está fachero, saco, camisa, no se sienta, se sirve un café parado y justo le suena el celu, va para el garage pero escucho todo:
¿Qué haces Ale? Si, acá por salir con los chicos, medio dormido. ¿Qué? ¿Te casás? ¿Justo vos, boludo? ¿qué necesidad? Digo, bueno felicitaciones…¿Como nosotros? Me estás jodiendo… ¿qué modelo a seguir, macho? Bueno, gracias, qué se yo… ¿seis hijos? Tas en pedo Ale, nosotros con cuatro estamos … si, sí, bueno, es muy personal eso… ¿Cuándo es? Claro que vamos a ir… si podemos ubicar a los chicos, viste, porque se fue Nilda, una cagada, encima estaba en negro, buscó abogado y nos mandó carta, un huevo pide, no sé … Caro está estallada. ¿Vacaciones? Noooo, dejá, somos muchos para irnos, es un quilombo, imaginate, lo mismo pero con mar … ni en pedo, prefiero laburar, sí, presencial despeja un poco… Y Caro bien, acá, lidiando con los chicos, sí, labura en casa, pobre. Así que te casas… mirá vos… Qué hijo de puta…
Papá corta pero se queda ahí en el garage, entro y lo veo medio atontado, mirando un punto fijo, le digo vamos pá, ya estamos, y ahí reacciona, salimos para el cole pero él se queda raro, como serio, será porque se casa su amigo más piola, no sé. Son tan raros los viejos.
