VARIETÉ

DESHONRAS FÚNEBRES DE CRISTINA WARGON

La Wargon no para de amenazar con morirse y organizar sus propias exequias entre caídas, internaciones, chequeos, bajones depresivos, volutas de humo y arritmias varias. Para sacudirnos la impresión decidimos escribir sobre el asunto a modo de conjuro. Ni bien leyó los primeros renglones nos corrió a chancletazos al grito de «¡¡hijos de puuuutaaaa !! «. He aquí nuestros panegíricos no autorizados.

LA RISA DE LA MUERTA

Su hija propuso cremarla, pero ella se negó aduciendo que le dolería mucho, entonces su hijo dijo que la congelaría para conservarla fresca y rozagante, estás en pedo pá, además hay muchos cortes de luz en Mendiolaza, lo increpó el nieto de la interesada. Cuando al fin se murió no se animaron a nada, porque la doña se durmió para siempre con una sonrisa de oreja a oreja que los de la funeraria no pudieron enderezar para que luzca como una muerta presentable. ¡Los rulos se le enroscaron y le brillaban como nunca, si hasta daban ganas de ponerle un pucho entre esos labios burlones!  Los dolientes querían llorar, pero la sonrisa tiesa y permanente de la finada, no hacía más que tentarlos, hasta que todos largaron la carcajada, y lloraron sí, de la risa. Uno puso una play-list de cumbia y agregaron pasos de baile a la conmoción general, otro se cruzó al cotillón de enfrente y al rato agregaron ruidos de matracas, bananas locas, pelucas de colores y papel picado. Los de la  funeraria los echaron a todos, menos a la muerta, sobre la que pusieron una tapa de madera asegurada con muchos tornillos para que se dejara de joder la vieja loca, ni le sacaron el papel picado y las serpentinas que le había caído en los rulos, manga de desconsiderados!.

JUSTICIA POÉTICA

Mataron a la Wargon, la precisa
Y resulta que a nadie hacía falta;
La recuerdo delgada y no muy alta,
Rodeada por el humo y la ceniza.

Abrimos la ventana, así la brisa
Despejaba el hedor del cigarrillo;
No creímos que fuera tan sencillo,
Haber sabido, ocurría más deprisa.

Gabriel pensó, junto a Leonardo,
-de todos las cabezas más brillantes-
Una filosofía muy interesante:
“Tenemos que librarnos de este fardo”.

Actuamos con presteza, y sin retardo
La llevamos al horno crematorio,
En medio del público jolgorio
Y los vítores de todos los bastardos.

Pero pronto tuvimos un problema
Para poder completar la combustión:
El oxígeno escaseaba en la reacción.
A causa del EPOC y el enfisema

Y a resultas de nuestra estratagema
Resultaba un pedazo de carbón.
Nos urgía encontrar la solución:
Por quemar, se quemaron los esquemas.

Vivi y Claudia, vecinas de Bahía,
A tiro de cañón de Punta Alta,
Llamaron a un nazi, quien se exalta
Al saber que la Wargon es judía.

En su horno trabajamos todo el día,
Perdón si en mi entusiasmo los abrumo.
Aliviado y feliz en grado sumo
Me acerqué a comprobarlo con mis ojos,

Y de Wargon los fúnebres despojos
Fueron, otra vez, ceniza y humo.

3 CORTITOS Y AL PIE

Carta documento de la Obra Social de Mendiolaza.
De nuestra mayor consideración:
Estimada Cristina Wargon, le informamos que a partir del día de la fecha, desconociendo si es uso o abuso, esta obra social solo le cubrirá  hasta tres caídas mensuales.
También ofrecemos sillas de ruedas en cómodas cuotas.
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Por fin nuestra directora consiguió un trabajo para sus ratos libres y podrá agrandar sus ingresos mensuales.
Se pudo ubicar en la Municipalidad de su pueblo, recorre caminando las calles.
Con el bastón va marcando los pozos y con un poco de tierra y la pierna que arrastra los va tapando.
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Tremendo el incendio que destruyó la vivienda de nuestra vecina Cristina Wargon. Las únicas quemaduras que sufrió fue cuando en un rapto de locura ingresó hasta el comedor a recuperar su encendedor para dar fuego a los pocos cigarros que le quedaron.
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ARO ARO ARO

En la puerta de su rancho
fuma Cristina en batón
un gaucho la piropeó
y lo cascó con el bastón.


Aquel que tiene mascotas
y no le importa sus huellas
ostenta perros y gatos
ella tiene zarigüeyas.

No la nublan las riquezas
ni lleva una vida cara
pero no renuncia nunca
a ser una mina rara.

Quizás por eso el sombrero
que se pone tan oronda
el problema es que lo luce
hasta con lluvia a la sombra.

Supo llevar la revista
con pasión y con su modo
y hasta nos llego a decir
para el asombro de todos:

“Si algún día me exasperan
y recurro a mi cuchillo
cuando me vayan a ver
no olviden los cigarrillos”

Del vino puede pasar
sin ponerse tan reloca
pero que nunca le falten
los puchos y alguna Coca”

La Liz la llevó pa´l Tigre
a pasar la primavera
más la Wargon se enojó
y se trancó en la escalera.

Y aunque allí la atendieron
con amor y con ahínco
dicen que la muy traidora
prefería a los carpinchos.

De algo estamos seguros
la vieja aún tiene cuerda
no vayas con cuentos malos
porque te manda a la mierda.

Si un día oyen decir
que ha muerto allá en Mendiolaza
no terminen de creer
porque miente la culeada.